Una de las consecuencias más evidentes de la pandemia que nos ha tocado vivir es la metamorfosis de algunos empleos. Hasta hace pocos meses el teletrabajo estaba reservado para unos pocos puestos, generalmente relacionados con Internet y/o profesiones liberales. Recuerdo incluso haber estado hace poco más de un año en un ciclo de conferencias sobre programación web y una de ellas estaba dedicada precisamente a eso, al teletrabajo: un señor contaba cómo era trabajar desde casa y cuáles eran las implicaciones que ello tenía. Incluso se permitió ofrecer algunos consejos para aquellos que estuviesen pensando en dar el paso. Un paso que, por aquel entonces, hubiera sido voluntario.
Hoy por hoy hablamos de una necesidad, cuando no de una obligación. Pero tarde o temprano esto pasará, recuperaremos la normalidad y deberemos estar preparados; por esa razón muchas empresas han continuado con su actividad, ofreciendo soluciones a cuestiones que ya existían antes y seguirán existiendo en el futuro. Con una salvedad: la forma de llegar al cliente ha sido diferente.
La imposibilidad de celebrar congresos o visitas comerciales ha generado una búsqueda de formas de contacto e interacción que, eso sí, es más que posible que se queden entre nosotros por su utilidad. Es el caso de los webinars. La palabra webinar es fruto de la unión de web y seminario y, en efecto, se trata de una herramienta muy potente que ha encontrado en el marketing un espacio de desarrollo perfecto. Consiste básicamente en ofrecer al cliente un vídeo en directo o en diferido junto con unas formas de interacción con los espectadores, por lo general un chat. Se diferencia de un tutorial en eso, en la interacción, no se trata de ofrecer un simple vídeo o unas diapositivas.
IPS, por ejemplo, ofreció el 18 de junio de 2020 un webinar conducido por Josep Prieto en el que se habló sobre Dinamia Card, un completo sistema de control de acceso que la tecnológica ofrece a los profesionales del sector. Se eligió ese producto precisamente por tratarse de un producto maduro que, sin embargo, se adapta a los últimos cambios legislativos en las diferentes comunidades autónomas. IPS ofreció la posibilidad de resolver dudas a sus clientes a través de un chat o, incluso, solicitar una demo personalizada para cada caso.
Se trata de una forma de marketing que utiliza herramientas ya existentes pero cuyo uso no se había extendido tanto como ahora. Un uso que ha venido para quedarse y unirse a los recursos ya existentes. A nosotros, sin duda, nos sirvió para conocer con mayor profundidad el funcionamiento del producto.











